El concierto de Rush marcó un hito histórico por la importancia de su venida después de más de 30 años de espera. Sin embargo el relato de mi experiencia del concierto tiene contrapartes: La parte que la pasé como el hoyo y la parte que la pasé muy bien.

Primera parte: “La revuelta en la frontera entre cancha general y cancha Vip”
La primera vez que escuché un concepto parecido a una “cancha vip” fue el fallido golden cirlce de U2 en chile, en que un grupo de personas quedaban más cerca del escenario por premio a su fanatismo y llegar más temprano. Pues bien, a algún genio de marketing modificó la idea del esfuerzo y la reemplazó por dinero y nació la cancha Vip, que es distinto a separar la cancha y que de la mitad hacia adelante pongan asientos. Si bien la idea de separar la cancha para aquellos que tengan más plata estén más cerca del escenario no me gusta, son las reglas del juego y me resigno a pagar lo que mi billetera puede. Pero hay gente que de frentón le desagrada la idea o son muy barzas y tratan de pasar sí o sí y se arman desmanes como lo ocurrido en el recital de RATM. Fue ese uno de los temas (aparte de Rush) con que hablaba con amigos que iban a ir a VIP, pero la conclusión era la misma “el público de Rush es distinto al de Rage”…conclusión algo incorrecta.
Llegué temprano al Nacional con el fin de tener una buena posición en el concierto, luego de reunirme con mi hermano y un amigo llegamos hasta la reja que separaba cancha con cancha vip y ahí esperamos tranquilamente hasta que dieron las 21:00 cuando las luces del Nacional se apagaron y dieron inicio al video que introducía todo el concepto del Time Machine Tour para luego empezar el recital como tal con The Spirit Of Radio, canción que su ejecución instrumental fue perfecta, salvo la parte vocal en que Geddy Lee tenía problemas de retorno y/o no calentó muy bien su voz, porque no le achuntó a ni una en los tonos. Luego ya con su voz más compuesta siguió Times Stand Still, lejos el tema más radial del grupo. En ese momento estaba ocurriendo lo que siempre ocurre en cancha: gente achoclonadose y haciendo presión para llegar adelante, lo cual es dentro “de lo normal” y la experiencia dice que aguantando las primeras canciones todo se normaliza.
Pasó Presto que era una de las menos populares pero aún así el ambiente se hacía más denso y los empujones y codazos empezaron aumentar. Stick it Out que era una de las que yo esperaba no la pude disfrutar del todo porque todavía la lucha por mantener en mi lugar al lado de la reja seguía.
Cuando llegó el momento de Working Them Angels la cosa como que se comenzó a salir de control y empezaron una horda de tarados a lanzarse encima del resto para pasarse a cancha Vip. Lo que estos tarados no sabían es que ya se había llegado un contingente de carabineros en la zanja que dividía a las dos canchas, así que algunos de estos hombres flotantes tuvieron un aterrizaje forzoso al suelo para que carabineros los sacaran parar fuera. Uno de estos tipos en su afán de no caer a la zanja y que los pescara los carabineros empezó a agarrarse de nosotros y en eso me dio un manotazo en la cara arrojando mis lentes lejos y cagué con mis lentes. Ante mi rabia por eso, al tipo lo “ayudé” a aterrizar de hocico al suelo para que carabineros lo lanzase fuera.
Por desgracia mis malos ratos continuaron ya que mi amigo sufrió una descompensación producto del apretujamiento y la falta de aire y lo tuvieron que sacar afuera, no pude asistirlo porque que ya la masa humana nos había separado y no podía moverme en ese momento.Esto ocurrió en medio de Leave that thing Alone la genial instrumental del Counterparts.
Ya en BU2B, que era una de las canciones nuevas que quería escuchar, vino una segunda oleada de weones que querían llegar a como fuera a la reja para tratar de pasarse o en el peor de los casos hacer el intento inútil de botarla (porque era una reja maciza a diferencia de la de Rage) y nuevamente empezaron empujones, apretones y codazos. Ahí no aguanté más y decidí irme hacia atrás, sin embargo aproveché de repartir unos cuantos aletazos en mi retirada.
Ya estaba reubicado para Freewill, pero estaba tan molesto con lo ocurrido que no disfruté de la canción. Marathon me sirvió para poder tranquilizarme para al fin disfrutar del show. Esto fue al final del primer Set con Subdivisions canción que me identifica por el concepto “be cool o be cast out” que bien expone y critica Peart.

Y así terminó la primera mitad del Set y como se ve, muy bien no lo pasé, pero por lo menos había quedado ya en una locación más tranquila y pude contactarme con mi amigo y saber que estaba bien.
Segunda Parte: All the world’s indeed a stage
La segunda mitad era obviamente lo esperado por muchos, que era escuchar el Moving Pictures completo de principio a fin, Tom Sawyer, Red Barchetta , YYZ eran saludos obligados a la bandera de Rush , vacilamos con todo esas canciones, pero de verdad yo esperaba las siguientes. No es que no haya cantado Tom Sawyer y las otras, pero esas son canciones que vengo escuchando desde que tengo 15. El resto de las canciones del Moving Pictures las conozco desde hace relativamente poco tiempo, ya que el disco me lo compré (o me lo regalaron, no recuerdo bien) el 2005 y hubo un redescubrimiento de las otras canciones gracias al documental. Así que Limelight era algo que yo esperaba con ansias, porque sin duda es una de las canciones que han estado dando vuelta en mi cabeza, desde el momento que vi el tráiler del Beyond the lighted Stage a principios de año. The Camera Eye también fue otro gran momento para presenciar pero climax se dio con Witch Hunt, en especial cuando la araña lumínica cambió de forma en el momento más intenso de la canción. Vital Signs le pone fin al disco para luego dar inicio a Caravan seguida del solo de Neal Peart. Lo que más resalta de ese solo es la sección de big band donde Peart demuestra que ya no necesita tanta pirotecnia técnica para demostrar que es un buen baterista.
El otro gran momento fue cuando Alex Lifeson fraseando con su guitarra acústica dio inicio a Closer to the Heart e increíblemente, pese a que su voz no es la misma, Lee logra un estupenda interpretación del tema, incluso con el cambio raro de ritmo que le meten al final, luego siguió una versión totalmente pesada de 2112 ya que la tocan un tono más bajo. Claro, Geddy Lee ya no es el cabro de 23 años que anda gritando “We are the Priests of the Temples of Syrinx”, pero se las pudo arreglar para cantarla. Para finalizar cierran con Far Cry, canción que abre el Snakes And Arrows pero es ideal para cerrar conciertos.
Pero esto no terminaba acá, lo mejor estaba por venir con La Villa Strangiato con la loca introducción de polka que le metió Geddy Lee. Definitivamente alguien que no conoce a Rush no entendería por qué 40.000 personas tatarean un instrumental de 10 minutos, pero así es el fanatismo por el grupo y explicarlo para aquel que no lo es fan es gastar tiempo. El golpe de cierre lo dieron con Working Man con inicio en clave de Reggae que descolocó a muchos pero duro un poco para luego volver a la clave Hard Rockera conocida por todos.
Y así terminó el concierto de Rush, concierto que en su primera mitad no disfruté del todo pero la segunda mitad valió la pena todos los malos ratos que pasé al princpio. Me gustaría cerrar este artículo haciendo ver dos puntos.
- EL tema de la cancha dividida va a seguir dando problemas en cualquier concierto porque se genera rivalidades y odiosidades, no solo por los patudos que intenten pasarse a Vip, sino también por la misma gente de Vip que saca pica y se burla de la situación de cancha general (y no me digan que no es así porque fui testigo de eso).
- Necesitamos un recinto techado mas grande, si bien el sonido de Rush fue muy bueno, la puesta en escena se perdía porque no estaba pensada para estadios sino para Arenas. Claro, el Movistar Arena quedaba chico para las 40.000 personas , pero un recinto donde puedan meter entre 30.000 y 35.000 personas no es descabellado y facilitaría mucho la venida de bandas que piden recintos más grandes y seguros.
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