Muse o El Arte de la Eclecticidad Musical


Hace poco fui a una comida de la pega. Fue una velada entretenida y como en toda reunión se habló de varias cosas, en ese variopinto de conversaciones de repente empieza a sonar en el equipo un tema de Muse y los que estaban presentes empezaron a preguntar por el grupo, es ahí que el dueños de casa y quien escribe empezamos con una disertación sobre la banda y el porqué había que escucharla, disertación que incluyó datos, temáticas de canciones y una llamada por celular a mi hermano para confirman una información, todo es lo llamo hacer proselitismo musical, cosa que hago a menudo.

Entonces me pregunté ¿por qué hacer proselitismo musical en cuatro paredes si puedo hacerlo en mi blog que  está en internet? Y bueno aquí estamos.

Para empezar hay que contextualizar contando el cómo conocí a Muse. Siempre he sido un fanático del Rock Progresivo, es lo que más escucho,  pero  ya para la primera mitad de la década pasada estaba sintiendo que la “formula” progresiva se estaba agotando, si bien King Crimson y Tool estaban sacando buenos discos, como que sentía la necesidad que bandas apropiasen elementos progresivos y le dieron un giro distinto, para mi fortuna encontré dos bandas en esta década, una de ellas es Muse.

Todo comenzó  el 2005, leyendo varias reseñas  al Octavarium de Dream Theater, una de mis bandas preferidas que decían que  el grupo había tomado  muchos elementos de Muse (hecho  se repetiría en el sistematic Chaos). Quedé  curioso porque esa banda no me sonaba ni en pelea de perros, así que decidí a escuchar el  último disco de ellos en esa fecha que era el Absolution del 2003.  Al oirlo quedé peinado para atrás porque era muy bueno lo que escuchaba  porque era un puente entre el rock progresivo,  el rock/pop y  el rock alternativo inglés que hace mucho tiempo sentía que se había cerrado.

Muse - AbsolutionSi bien en ese disco  Muse tiene un fuerte sonido british mainstream (una manera siútica de decir brit-pop), la influencia de Queen  se  empezaba a notar  en el buen uso del piano y las guitarras y no solo en el hecho que sonaran “bonito”, cosa que cualquier banda british podía hacerlo,  sino porque tenían un componente de fuerza y  carácter como no había escuchado  (con la excepción de Placebo ) en una banda pop/rock británica post 90. Chris Wolstenholme toca el bajo dándole protagonismo y recordando que el instrumento puede generar bases melódicas y  Matthew Bellamy  es un monstruo en la guitarra con un buen sentido en la creación de Riffs y logrando sonoridades armónicas que podría describirse como una mezcla entre Jimi hemdrix , Tom Morello y Steve Morse. Eso sumado a su capacidades como pianista hace que esta banda sea buena componiendo como ejecutando las canciones en vivo.

Pero lo que me llamó la atención de este disco era la facilidad con que cambiaba el estado de ánimo de las canciones  e incluso dentro de una misma canción:  podemos tener una solemne Apocalypse Please,  continuada por una pausada Time is Running Out  que en sus estribillo agarra fuerzao una visceralmente emotiva Sing OF Absolution que salta de golpe a una frenética Stockholm Syndrome, sin mencionar la densa  Butterflies and Hurricanes, en fin este disco tiene de todo, no por nada varios consideran el mejor disco de Muse a la fecha.

Después de eso me convertí en un adepto al grupo y  así escuché los discos anteriores  que son el ShowBiz y el Origin Of Symmetry que si bien no me volaron la cabeza, tienen buenos temas y es interesante escucharlo para así comprender la evolución del grupo.

Black Holes and RevelationsY así pasó el tiempo  y al año siguiente  de haber conocido la banda, Muse saca el que es mi disco predilecto el Black Holes and Revelations. Sin embargo debo admitir que me costó MUCHO asimilar el álbum, casi dos años, las primeras veces que lo escuché  no me gustaba, tal vez  la repentina ráfaga de sonoridades nuevas y los notorios guiños a Depeche Mode  hizo que fuese difícil de asimilar en esa época, pero a medida que pasó el tiempo y mi espectro musical se expandió encontré que era un discazo principalmente por tomar esa nueva dirección cortando la progresión natural que estaban llevando con sus tres álbumes anteriores y acá queda totalmente en claro que Bellamy es uno de los guitarrista más innovadores que existe  en el tiempo reciente, MUCHO más que el sobrevalorado Jack White.

¿Y que encontramos acá? canciones solemnes como Take a Bow, o la sonoramente  interesante Supermassive Black Hole,  que con el paso del tiempo cada día la encuentro más parecida a la clásica Guach Perry de Chancho en piedra. También encontramos  la siempre pegajosa Starlight, la  increíble Map of  the Problematique , la agresivamente bien  ejecutada  Assasin y la canción que se puede definir como el himno épico por excelencia:  The knights of Cydonia, pienso que a partir de aquí Muse llegó a otro nivel al escribir un himno como este,  porque es una canción épica, que habla de luchar por lo que es justo y defender nuestros derechos  y que mas encima puede ser cantada en estadios sin problemas. Pienso que  en estos últimos 10 años no hay grupo de Rock que sea capaz de igualar lo que hizo Muse con los Caballeros de Cydonia.

Después de eso ¿qué vendría?  The Resistance del 2009, un disco con una clara alusión a Queen.  Si bien empieza con una canción media electrónica y casi bailable como lo es Uprising, sigue después con  el tema  que lleva el título del disco y ahí vemos la influencia de Queen, en especial en los coros con múltiples capas vocales tan típicas de Mercury y compañía. Esto más un mayor protagonismo en los pianos la encontramos en la épica United States of Eurasia, también el inicio de Guiding light recuerda a Made in Heaven y así podemos encontrar similitudes.  Pese a todo estos guiños,  the Resistance es un buen disco con un inconveniente ( o tres para ser exactos)  Exogenesis: Symphony, una suite orquestal de 3 partes  de 13 minutos  que aparece al final del álbum, que tal vez por la publicidad que se le dio se la infló mucho ya que  cuando la escuché no la encontré nada desorbitante de hecho hasta algo decepcionante, es por eso que The resistance lo encuentro un álbum cojo, que no quedó bien cerrado.

Muse - The Second LawEs por eso que  tenía expectación con The Second Law ya que  los últimos dos  disco tenían una marca muy reconocible y luego de escucharlo varias veces  puedo decir que es el disco ecléctico por excelencia,  similar en ese sentido al Absolution. Canciones tan distintas como  Supremacy, que es un tributo sonoro y temático a las películas de espías (alguien dijo James Bond?), están junto con la muy electrónica Madness o la Queenezcamente solemne Survival la cual que fue utilizada para los juegos olímpicos. Al igual que The Resistance hay una suite  de 2 partes que lleva el nombre del álbum y que me gustó mucho ya que combina elementos de música docta con elementos electrónicos  y efectos de sonido y los ya conocido efectos sonoros de la guitarra de Bellamy que lo hace mucho más interesante de lo que fue Exogenesis. Pero lo novedoso del álbum fueron las canciones escritas y cantadas por el bajista Chris Wolstenholme que tiee un enfoque distnto a Bellamy lo que significa escuchar canciones frescas en cuanto al tipo de canciones “normales” que Muse nos presentaban. Eso sí, extrañé canciones más pesadas o frenéticas pero convengamos que hay hartas para elegir en el catalogo de Muse.

Es muy pronto para decir si The Second law es mejor que The Resistance pero lo que ttengo claro es que en el arte de la eclecticidad músical Muse son los mejores exponentes.

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