Gatochi: Historia de un gato Seco


Por lo general cuando uno tiene una mascota a la cual estima, dice que son animales fuera de lo común, que son especiales o que son diferentes a otros perros, gatos o lagartos que uno ha conocido, típica frase de dueño chocho de mascota.

Pero este gato realmente era especial, mas que eso, era seco.

Mi Gato: GatochiGatochi nació a mediados de abril del 2006, parte de una camada de una gata callejera de la cuadra. Como gatos de la calle él y sus hermanos empezaron a deambular por éstas para subsistir. Una tarde a finales de abril , estaba con mi padre en el patio de adelante de la casa cuando vimos pasar a un gato chico muerto de hambre. Sabíamos que era uno de los de la camada que había nacido hace poco y lo quedamos mirando un rato. Yo lo llamé para que entrase y él como si nada pasó y recibió la comida que le di. De ahí en adelante el gato pasaba todos los días a pedir comida. Como ya era un habitué de la casa decidí ponerle un nombre, y en un brote de originalidad le puse Gatochi.

Al principio a mi madre no le agradaba, ella era mas fan de perros y no era amiga de los gatos, pero el resto de la familia aceptaba completamente su presencia y que él se pasease tranquilamente por la casa y que luego saliese, y claro, a medida que pasaba el tiempo su estadía en la casa se prolongaba marcando su presencia sobre las demás mascotas que habitaban el lugar , que eran puros perros. Pero literalmente a base de “combos en el hocico” se ganó su espacio en la casa, el respeto de los perros y el cariño de mi madre.

¡Y de que forma! Todavía recuerdo cuando él llegaba a casa para pasar el frío del invierno metiéndose en el closet de mi pieza y mi mamá se asustaba al ver esos ojos brillantes cuando la pieza estaba apagada, y el gato saltaba y se le metía entre las piernas haciéndole cariño o lo que fue francamente increíble que un día en la mañana como no le abrí la ventana para que entrase (estaba durmiendo) decidió saltar desde la pandereta a la ventana de la pieza de mi mamá que estaba en un SEGUNDO PISO , obviamente el susto que ella recibió al ver un gato aparecer por la ventana fue lo suficientemente grande para despertar al resto 😀 , de ahí el gatoso adquirió el nick de “el gato sin miedo”, el “gato sin ley” como le puso un amigo o “el pensionista”
como le gustaba decir a mi padre.

Si bien pasaba gran parte del tiempo en la casa, no era extraño que se viese en hogares de vecinos pidiendo comida. Era chistoso porque era muy barsa ya que se metía a las casas como si nada y la gente lo aceptaba y hasta le ponían su propio nombre, en algunas partes se llamaba Diego, en otras Paco, pero al final todos sabían que su nombre era Gatochi ya que respondía a ese nombre.

Tal vez la osadía sin límites del gato fue también su perdición. Él era el amo del barrio, le pegaba a todos los demás gatos y nadie podía con él, saltaba de techo en techo como si nada. De repente desde el segundo piso de la casa lo veía como saltaba entre las paredes como un gato volador. Esa característica admirable de él que lo hacía ser francamente único lo llevó hacía su fin. Hace un par de días murió atropellado, tal vez persiguiendo a otro gato, tal vez persiguiendo a un pajaro que estaba en un árbol de la otra cuadra , no sé . De no ser por un vecino nunca me hubiese dado por enterado y todavía lo seguiría esperando que llegase a la cocina a exigir su comida para luego entrar al living y empezar a jugar encima del sofá girando alrededor de éste a toda velocidad con sus garras.

Lo extrañaré harto , cuando llegaba y empezaba a maullar para hacer presencia en el lugar o cuando agarraba las lanas de mi madre y jugaba como loco como el , o de puro ladilla se colocaba encima de la sillas del comedor y de ahí daba manotasos a los perros.

Sin nada mas que decir, descansa en paz mi gatoso amigo.

3 respuestas

  1. Avatar de angeliquita

    Casualmente llegué y leí la historia de Gatochi,
    estaba contenta de conocer sus travesuras, pero de pronto me invadió la pena por su inesperado fin… cuanto siento que Gatochi ya no esté.
    Quiero mucho a todos los gatos.

  2. Lamentable pèrdida. Se sostuvieron grandes dialogos con èl.

  3. También llegué aquí de casualidad
    hermosa historia la de Gatochi, en serio
    adoro a los gatunos y hace poco perdí a uno al que quería muchísimo. También me gusta contar historias de él, para mantenerlo vivo, de algún modo…

    saludos 🙂

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