Hoy hubo reunión familiar en el clan de los Rosa, pero no era una reunión cualquiera. Era una reunión en conmemoración a la vida de mi abuela paterna que cuyo legado recide en haber generado un clan como el de los Rosa. Y ya a un año de su fallecimiento fuimos a visitarla en su lugar de reposo en el cementerio general.
El cementerio general tiene un sinfín de elementos de la imaginería humana residente en el inconsciente colectivo y que podemos ver cómo se reproducen y se duplican en la literatura, el cine y los video juegos.
Empezamos por el patio central de la entrada que está rodeada por un murallón ovalado que genera un escenario de gran hall de espera de las almas para esperar para entrar a lo que es sin lugar a dudas la necrópolis de estos días y también como elemento simbólico que busca dar la idea de una suerte de aduana que separa este mundo con el otro.

Ya dentro vemos las primeras tumbas de héroes patrios que no les dio para que fuesen enterrados en grandes tumbas fuera del recinto. Cerca de ahí encontramos el patio de los dicidentes , antiguo lugar para aquellos que no profesaban la fe cristiana. Un permanente recordatorio que incluso en suelo sacro hay segregación.
Caminar por el Cementerio General es literalmente caminar por la ciudad de los muertos, calles con nombres de santos o palabras a tono como tranquilidad, serenidad o congoja, donde las tumbas son literalmente el último hogar de ellos, algunos bien cuidados y otros dejados literalmente al cuidado de la naturaleza.


Y como todo lugar fuera del reino del hombre tiene alguna semejanza con éste , en la ciudad de los muertos las clases sociales existen , mientras hay grandes mausoleos como monumentos eternos dignos de tumbas de faraón, para supuestas grandes personas, existen paredones de nichos de difuntos apilados unos encima de otro, que si no son reclamaados y/o recordados por sus seres queridos, al igual del siglo XV los sacan de su lugar…bueno salvo el detalle que en el siglo XV las osamentas las apilaban a la entrada del recinto, como el gesto más obvio de decir , “no tienes derecho a descansar en paz” , en la actualidad con los muertos que los sacan de los nichos los donan a universidades o instituciones para un mejor uso …o simplemente los pulverizan.


Pero ni en sus tranquilos aposentos las almas descansan en paz, ya que los actos de profanación y sacrílegos es pan de cada día en el lugar, de hecho mi padre me contaba que no hace mucho en una cripita cercana a la de mi abuela fue víctima de una suerte de ritual ocultista, con todos los fetiches que la literatura adhoc contiene, sin contar que muchas están en un estado deplorable, responsabilidad compratida de la administración general y de los familiares del muerto.
En fin al visitar a mis abuelos les dejamos unas flores y estuvimos un rato recordando en silencio su vida, luego abandonamos el lugar calladamente y siempre que me voy de un cementerio recuerdo la siguiente frase:
“Que solos quedan los muertos pero que tranquilos quedan”

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