Dream Theater, el mejor disco de la era Roadrunner


DTCoverDebo admitir que esperaba un escenario más funesto para el review que voy a escribir, porque las cosas estaban pintadas para eso. Enumeremos:

1) Cuando oficializan la salida del disco y dicen que se va a llamar simplemente “Dream Theater” y luego escucho a John Petrucci decir que va a ser una suerte resumen de lo que ha sido Dream Theater, lo primero que se me pasó la cabeza fue “esto va a ser un ejercicio de auto indulgencia máxima”, como hubiese dicho un amigo mío  esto va a ser “Dream Theater copiando a Dream Theater”.

2) Las mezclas preliminares de The Enemy Inside  y Along For the Ride eran de frentón malas, con una guitarra saturadísima que se comía al resto, francamente cuando escuché los dos cortes preliminares, me dije “este disco no se debió llamarse Dream Theater sino más bien  John Petrucci and his Bitches”

3) No hay que juzgar un disco por su portada, pero  la caratula del disco es lejos lo más penca que he visto de Hugh Syme y estamos hablando del tipo que ha hecho las caratulas de Rush desde 1975 a la fecha. La portada da una sensación de despreocupación, casi como “da lo mismo el arte del álbum”.

En ese escenario  esperaba la salida del disco hasta hace una semana. Pero luego que tuviesen que aclarar que las canciones de muestra eran muestras en el sentido literal de la palabra, teniendo que liberar la mezcla final del álbum completo en stream una semana antes, sumado a mostrar todo el arte interior del disco, hizo que el panorama cambiase.  Y así luego de escucharlo más de 6 veces puedo de  decir que  Dream Theater (también empezado a referenciar como DT12) es el mejor disco de Dream Theater…de la era Roadrunner.

Pongamos las cosas claras, como he repetido  en años anteriores, la era Warner/Elektra (1992-2005) fue la era de oro de Dream Theater y esa era no va a volver,  así que exigir que los discos sean como esa época es algo fútil y por eso  hay que concentrarse  en la era Roadrunner, que es la que están ahora y bajo ese perfil hay que hacer el análisis.

Pues bien  si hacemos el recorrido, el Systematic Chaos siempre  me dejó con la sensación que era un punto medio entre el Octavarium y Train of Thought , ya que podía entenderse como una versión más heavy del Octavarium o una versión más comercial del Train of thought y que no hubo ninguna progresión. Black Clouds & Silver Linings  pudo ser el fracaso más notorio  creativamente hablando de no ser que ahí está The Count of Tuscany, lejos  una de las tres mejores canciones de Dream Theater y la que sostiene al álbum para evitar decir que  “es malo”. Por último  A Dramatic Turn of Events, un disco que si bien tiene cosas interesantes es un album totalmente apegado al manual del Images and Words  por lo tanto sin riesgos evidentes.

Entonces con esa referencia, al momento de escuchar el disco me topé con varias cosas llamativas; y es que haciendo a un lado que hay dos instrumentales  y la típica canción épica por costumbre, DT12 es un disco muy lírico, en el sentido que  las partes cantadas tienen preponderancia y no son intermedios  entre solos,  además, salvo de Illumination Theory, son canciones cortas y eso es algo que  se agradece.

Dream Theater es un disco que dentro del canon en que ellos mismos están atrapados toma  ciertas rutas  distintas y es lo que lo hace separarse más de sus tres álbumes predecesores, así que  vamos canción por canción .

Empezamos con False Awakening Suite una obertura instrumental  de casi tres minutos muy bien armada que me llamó enormemente la atención  ya que es como si hubiesen vuelto su mirada al soundtrack de video juegos especialmente con lo que hizo Nobuo Uematsu  con sus Black Mages (cosa que dudo). La suite está divida en tres partes que se pueden diferenciar muy bien una de otra, pero que sin embargo  están muy bien cohesionadas, y considerando que solo dura 2:42  es un gran logro de una banda que  hace instrumentales de 7-8 minutos.

El primer single que salió fue The Enemy Inside  y  tal como le mencioné anteriormente hay diferencias sonoras entre la primera versión del single con  la del álbum. Si bien la canción sigue siendo una canción en que Petrucci es el centro de la atención, la mezcla final hace escuchar más nítidamente el resto de los instrumentos. Si bien  entra dentro del estereotipo de la canción heavy de Dream Theater tiene dos aspectos que la diferencia, primero (que se puede apreciar también en Illumination Theory) toman el legado de Liquid Tension Experiment que POR AÑOS  dejaron de lado: Si uno escucha bien The Enemy Inside puede ser  un pariente cantado de Acid Rain. Lo otro que es llamativo es que en este tipo de canciones Petrucci utiliza solos frenéticos, en este caso el solo es más cuidado asemejándose al que le escuchamos en On The Back Of Angels. Por último mencionar el videoclip que hace explicita la trama de la canción sobre los horrores que padecen dentro de sus cabezas los veteranos de guerra cuando vuelven a su país y tratan de llevar una vida normal.

The Looking Glass es lejos la canción con las referencias más groseras a Rush que haya existido, podría llamarse Limelight 2 sin problemas, Dios si hasta la temática de la canción toca la problemática del éxito. Sin embargo ME GUSTA MUCHO el tema y podría ser fácilmente la mejor canción Prog-pop que Dream Theater haya escrito en toda su carrera. Ahora para ser justos está canción se explica  como una revindicación a  todas aquellas canciones  mezclas entre Rush y U2 como son  Raising the knife, Don’t look past me o la misma To Live Forever que por misteriosas razones nunca quedaron en los LPs oficiales.

http://youtu.be/-asSHdONDSU

Enigma Machine es el otro tema instrumental del álbum, podría describirlo como una versión más trabajada de Raw Dog, canción que Dream Theater escribió para un EP de promoción al juego God of War III. Ahora lo que me pasa con la canción es que la melodía base no es muy engachadora  y siento que la progresión de notas no va a ninguna parte, no hay un relato claro y eso es un problema porque pienso que para que los temas instrumentales  funcionen deben tener una tonada que quede registrada rápidamente en tu cabeza y un relato en el armado de la canción, ese era la gracia de los instrumentales anteriores  incluso  la misma Raw Dog que no es nada de otro mundo pero tiene su Riff base tan bien marcado que queda en tu memoria. La melodía base de Enigma Machine es eso, un enigma.

Con The Bigger Picture nos encontramos con una canción que puede considerarse  como una complex balad: empieza con guitarras distorsionadas y teclados muy en la onda Evanescence  para luego, al momento que Labrie empieza a  cantar, solo lo acompaña  el piano y  la guitarra acústica, para que después en el coro entren todos los instrumentos  con sonoridad de banda heavy rock y así la canción sigue con una segunda estrofa manteniendo esa tensión hasta después del segundo coro, que hay una baja de intensidad con un solo bien cuidado , para luego volver a la intensidad con una tercera estrofa pero esta vez mas disminuida, concatenando con un cambio a un pequeño puente de piano para luego empezar a cerrar la canción con una sonoridad mucho más esperanzadora que la que le antecedía , en esta parte de la canción es ideal para que la gente prenda sus encendedores y se deje llevar por la corriente del ritmo pausado de la canción.  ¿Por qué complejizar una balada? Por el simple hecho que a Petrucci se le ocurrió escribir sobre teofanías y la canción refleja esa idea, lo que muestra la búsqueda de Petrucci de hacer temas orientados al formato tradicional de canción pero sin dejar de lado las cosas que hacen Dream Theater ser Dream Theater.

Con Behind the Veil vemos otro esfuerzo de Rudess de integrar el World Music a las sonoridades del grupo, como lo trató de hacer con Bridges in The Sky,  usando sonidos muy envolventes  por algo así de un minuto y medio hasta que entra la guitarra con un riff que recuerda a metallica, no por nada varios musicólogos gringos han definido a Dream Theater como la cruza entre Yes y Metallica.  La canción sigue la estructura ya presentada en los temas anteriores en donde la parte lirica es lo que manda y los intermedios musicales  son bien medidos. La canción es buena, sus interludios instrumentales son buenos, la única critica que le hago al tema, va dirigida a las parte de Rudess (si es que alguna vez lo llega a leer) y esa incapacidad de fusionar más naturalmente  la sonoridades envolventes que él puede generar  con el resto de la canción  sin tener que hacer  un segmento para él solo de manera casi aislada.

Acá viene otra canción que me gusta un montón de este disco y encapsula la potencialidad de lo que podría ser un tema tipo del Dream Theater actual: canciones orientadas a la parte cantada, pero con hartos cambios de ritmo y de estructura, pero que a su vez sean accesible de escuchar y por último que no sea eternas  y eso lo encontramos en Surrender to Reason, que empieza con un teclado y un arpegio que si bien puede recordar nuevamente a Rush es mucho más identificable con lo que hace The Killers, lo que lo hace sonar más moderno.  Luego de ese inicio entra  un fraseo de guitarra  con la primera estrofa y de ahí una seguidilla de cambios de ritmo que más menos se hace estable cuando llega el coro. Pese a todo, la canción es súper accesible de escuchar y eso que le lleva interludio de bajo y coros operáticos  y todo lo bombástico que puede llegar a ser una banda prog, pero igual  logran volver con el estribillo repitiéndose como un himno al final  y cerrando el tema con el teclado tipo killers  tal como empezó  para darle esa sonoridad rock pop moderna.  Esta joya es obra y gracia de John Myung cuya forma de escribir las canciones es más libre y no tan estructurada como lo hace Petrucci y que nos vuelve a mostrar su mundo interior en una lucha entre el corazón y la razón de una forma que ni el mismo Kant pudo haber expresado.

http://youtu.be/qdhTlis5h6Y

Along for the Ride es la clásica balada tipo que ofrece Dream Theater en sus discos así que es un terreno más que conocido y en que Petrucci se mueve con toda comodidad. Ahora si tenemos que emparentarla considero que es una suerte de hermana espiritual de Beneath The Surface .

Por ultimo está el ya tradicional tema épico y este caso su encarnación se llama Illumination Theory, que tiene todo lo que esperamos de las épicas de Dream Theater: una  obertura grandilocuente una puesta en escena potente con buenos solos, una sección con unos de los interludios con tintes barrocos, pianos desenfrenados y cierres grandilocuentes. Ahora ¿de qué trata la letra para semejante tema? Ya Petrucci nos había hablado de guerreros caídos que venden su alma al señor oscuro, condes locos del mediterráneo, así que esta vez nos ilumina hablando de epifanías y la búsqueda de la verdad. ¿Porque una lírica tan pretenciosa? porque Illumination Theory tiene un hermosísimo intermedio  orquestal  compuesto por un cuarteto de cuerdas (no sintetizadores) en que por dos minutos buscan plasmar en emociones  es momento de claridad que significa encontrar una epifanía, ya con eso la canción justifica su existencia, es muy hermosa esa parte. Para ponerle un toque extra después de terminar la canción hay  un minuto de silencio que da paso a una “tonada oculta” como música de cierre después de la función, un bonito gesto de Petrucci y Rudess.

Y así termina el Dream Theaer, un álbum que yo no le tenía ninguna fe y que resulto mucho mejor de lo que esperé. De nuevo exigir obras maestra si bien es válido creo que es difícil, pero podernos quedarnos con la satisfacción que Dream Theater es al fin un álbum que se puede considerar como  el verdadero sucesor del Octavarium  y ya eso lo hace el mejor disco de la era Roadrunner.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *