No hay primera sin segunda, ni segunda sin tercera…pero esta tercera vez en un contexto bastante especial.
La previa del Show
La tercera visita de Dream Theater a Chile se dio en circunstancias bastante excepcionales: Un terremoto y un cambio de mando que forzaron casi a última hora cambiar la fecha del recital un día después. Si ya el lío de cambio de fecha era un problema, las 4 réplicas fuertonas dejaron en vilo el recital por el tema de la seguridad en el Movistar y a los neoyorkinos cagados de miedo, ya que para ellos la palabra terremoto no era más que un concepto de diccionario, de hecho Mike Portnoy arrojó una no muy afortunada frase en twitter al respecto, lo que le significó varios problemas con algunos fans bastante “sensibles” que lo increparon via twitter y en Audiomúsica. Esos weones no entendieronque la frase provino de un tipo que con cuea en su vida había sentido un temblor y menos un casi terremoto como el del 11 de marzo…y así en ese clima enrarecidoera la previa del show.
El día 12 partió relativamente bien, empezando con mi pseudo encuentro con Jordan Rudess en el Starbucks de Pedro de Valdivia. Admito que entréen un pánico ridículo, porque nunca se me ocurrió que efectivamenteme lo toparía, y no atiné a acercarme a saludarlo…por suerte él empezó a hablar por celular, así que cuando noscruzamos y me cachó (porque yo andaba con una polera de Dream theater y con mi cara petrificada de sorpresa) él hizo un ademán de saludoy siguió caminando mientras hablaba por su iphone, así que fue un buen inicio aunque el no haber atinado a saludarlo fue un Epic Fail mío.
En el Movistar Arena fuebien organizada la cosa para entrar, tanto que cuando hacíamos fila con mi hermano, nos entregaron unos volantes de la organización indicándonos qué hacer al momentode evacuar, eso sí alnotar donde estabanlas zonas seguras del recinto pensé que era una broma de mal gusto, también me acordé que la vez pasada que fuí a cancha quedamos debajode la jaula de focos y en esa ocasión pensé ¿si llega a temblar y esa wea se cae sobre nosotros? esos factores reafirmaron mi decisión de esta vez ir a platea baja en vezde cancha como las última dos veces, también porque quería ver el concierto tranquilo y no estar en una competencia de saltos como las dos últimas veces.
BigElf: El telonero de turno
Ya dentro esperamos un rato para ver al telonero, los norteamericanos de BigElf, una de las bandas preferidas de Mike Portnoy a quienes yo ya ubicaba y escuchaba hace rato por lo tanto disfrute su presentación que resalta por su estilo retro y algo teatral, si bien la audiencia chilena no era la más apta para ellos lo escucharon con harto respeto, ojalá vengan de nuevo cuando venga Porcupine Tree (algún día) ya que su estilo se amolda mas al de los ingleses.
Si bien dentro de poco voy a escribir un artículo sobre BigElf les dejo el setlist que tocaron para que sapeen en lugares como youtube y Myspace:
- The Evils of Rock and Roll
- Neuropsychopathic Eye
- Pain Killers
- Hydra
- Madhatter
- Blackball
- Money, It’s Pure Evil
El teatro de los sueños comienza la función por tercera vez
Siendo las 20:32, empieza las fanfarreas que dan la señal del inicio del show, al terminar las luces se apagan y comienza a sonar el sonido de la lluvia con que empieza A Nightmare to Remember, mientras lentamente se prendía un foco detrás de un telón negro que evidenciaba las siluetas de los músicos, ahí vemos a Jordan empezar a tocar el piano para dar paso a toda la maquinaria gótica metalerabotando el telón y dejando a los músicos ya al descubierto. Ahí las 9700 personas en el MoviStar Arena se volvieron simios (me incluyo), si bien la canción ha sido la apertura de toda la gira, las circunstancias hicieron que fuese muy pertinente y evocador con lo que vivimos recientemente:
A nightmare to remember
I’d never be the same.
What began as laughter
So soon would turn to pain
Ya con lo visto en A Nightmare to Remember notamos una puesta en escena mucho mas afiatada que la del 2008, lo que se hacia sentir que el concierto iba a ser bueno.
La siguiente canción es A Rite Of Passage , acá empezó a exhibirse el mejorado apoyo audiovisual con escenas de sociedades secretas, espadas y señores encapuchados con alusiones claras a la masonería. El punto fuerte llegó cuando Jordan empezó su solo con el Iphone conectado a un sistema multimedia que proyectaba una representación animada del mago de los tecladosque hacía headbanging a medida quehacia sonar el dispositivo movil.
La primera parte sobrecogedora del show(esa que te entumeces de la emoción)se dio con la versión extendida de Hollow Years. La puesta en escena se lució, con las imágenes del videoclip y el público cantando a todo pulmón. El tiempo me dio razón ya que la reacción dela gente dejaba en claro que el Falling into Infinity está dentro de los grandes discos de Dream Theater.
Acá vino el interludio musical ofrecido por Jordan Rudess y su duelo con una versión virtual de él en la pantalla, para seguir con el momento “electrónico” de la noche que es Prophets of War. Se puede criticar la notoria influencia de Muse en la canción, pero que la canción es buena no cabe duda.
El relajo lo trajo Wither, que si bien en lo personal me gusta harto, muchos aprovecharon los 5 minutos y 35 segundosdel tema para ir al baño y comprar snacks, porque el recinto tiene su venta de snacks (caros a cagar pero en fin).
El momento apabullante vino en compañía del Scenes form a Memory. Primero empezó The Dance Of Eternity desplegandoen las pantallas toda la imaginería del mejor disco de Dream Theater, seguida sonó One Last time tal como ocurre en el disco de 1999, y cuando yo daba por hecho que iba a tocar una canción de otro álbum vino la gran sorpresa de la noche. Rudess sostenía unos acordes suaves del teclado mientras Labrie decía que el siguiente tema era dedicado a todos los que hemos sufrido la tragedia del terremoto en Chile y comienza The Spirit Carries On y ahí todo se viene abajo ¡Que salida de libreto más increible y emotiva! Porque esa canción no estaba siendo tocada en la gira y hasta ese momento se estaba cumpliendo la norma de no repetir temas de setlits anteriores. Realmente se agradeció ese gesto.
Después de eso vino una revisión al Train of thought con In the Name of God, no es una de las canciones del repertorio de Dream Theater que me quitan el sueño pero igual la canté y la headbangié y con eso la banda se despedía por primera vez.
El encore y cierre del concierto se dio con el nuevo clásico del grupo: The Count Of Tuscany. Si me preguntasen una razón para ir a ver por tercera vez a Dream Theater es esta canción, que aunque es criticada por su letra media tonta, la emotividad con que la interpretan la convierte en un melancólico cuento sobre la aventura de un viajero y estos dos excéntricos hermanos.
Y ese fue el concierto de Dream Theater en Chile, para mí mejor que el del 2008 pero no mejor que el del 2005, porque creo que el del 2005 es insuperable. Muchos criticaron la ausencia de canciones de principios de los 90, pero como puesta en escena, calidad de interpretación y emotividad este fue lejos mejor que el del 2008.
Aún así el concierto estuvo muy bueno y en su mayoría los asistentes se fueron felices. Yo observaba la cara desencajada de algunos periodistas en los salones VIP que no entendían como estos tipos que practican “un collage de estilos” como leí en el diario, eran alabados por 10.000 personas que coreaban sus canciones como si fueran hits radiales y tarareaban algunos de sus desquiciados riffs. Es que se da una extraña relación entre la banda y los fans, porque nosotros(y me incluyo) le profesamos una devoción que no se ve en otros países, ni siquiera en Italia o Japón que son los otros dos lugares donde Dream Theater tienen un nivel de adoración bastante elevado, y los miembros los sienten y quedan locos. Labrie en el escenario se comportó como todo un front man, animando al publico e interactuando constantemente cosa que no hace en otros países, Petrucci también interactuó de mayor manera con la gente, creo que vi a Myung sonreír y los twitteros Portnoy y Rudess posteaban impresionados con fotos, videos y demases. Es esa relación que los periodistas no sienten porque son meros espectadores y no participes del teatro de los sueños.
Grande Dream Theater!!

Deja una respuesta