El mejor disco del 2012 (de los que pude escuchar)


Acaba el año y es hora de hacer recuentos musicales. Particularmente este 2012 pude escuchar muchos discos dentro de sus fechas de salida, sin tener que escucharlos desfasadamente uno o dos años después, así que tengo mucho material para elegir cuál será el mejor del 2012.

Luego de unas vueltas salió un notorio ganador. Ahora, para variar el típico formato de conteo que se dan en sitios, revistas y programas especiales a final de año, decidí reseñar brevemente todos los álbumes que escuché, explicando algunas de sus características y el por qué no los elegí como el mejor, dejando obviamente al ganador al final.

Hay que  recalcar que este listado es dentro de los álbumes  que pude y quise escuchar. Obviamente habrá un grupo no menor que no alcance a oír, ya sea por tiempo, ganas o plata (todavía soy de los que compra música cuando puede y vale la pena), así que cualquier recomendación será bienvenida.

Adrenaline Mob: Omerta
Por qué no lo elegí como disco del año

Adrenaline Mob era la promesa de Mike Portnoy de tener una banda 100% metalera y armó un line-up totalmente ondero, asociándose con Russel Allen en la voz y secundado por Mike Orlando en guitarras, con un disco cuyo nombre era muy taquillero como Omerta (que se puede entender como el código de justicia de la mafia). El problema es que el álbum se queda en pura onda y en su afán de desmarcarse de las respectivas cargas rock progresivas de sus integrantes, la banda ocupa todos los clichés de la composición “metalera con onda” incluso  llegando a sonar muy parecido a Disturbed. ¿Tiene canciones buenas? Por supuesto, el pero es que las más llamativas son Covers… mucha pega para Portnoy y compañía si quieren que la banda se diferencie del montón.

Rush:Clockwork Angels
Por qué no lo elegí como disco del año

Para mí Clockwork Angels es el mejor álbum de Rush de los últimos 12 años (tal vez hasta mejor que el Test for Echo…tendré que escucharlos y compararlos más concienzudamente). Caravan, BU2B, The Anarchist, la misma Clockwork Angels, son canciones que te dejan peinado para atrás y te hacen sorprenderte que unos tipos de 60 años toquen de esa manera tan poderosa, es por eso que fueron inducidos al Salón de la Fama del Rock & Roll. Clockwork Angels pudo ser el disco del año sin embargo hay un par de canciones que guatean un poco, es por eso que no lo elegí, pero está en un muy merecido segundo lugar.

Storm Corrosion: Storm Corrosion
Por qué no lo elegí como disco del año

Había expectación por escuchar el proyecto de las dos cabezas más importantes del movimiento progresivo actual como son Mikael Åkerfeldt y Steven Wilson, aunque se podía inferir que Storm Corrosion  iba a ser una extensión del Heritage y del Grace For Drowning pero llevado al extremo de la experimentación, lo cual mató un poco la sorpresa. Sin embargo este disco más que un álbum, es un ejercicio musical de experimentación, totalmente alejado de las formulas más comerciales de sus bandas y se acerca mucho más a la composición del Score de una película de suspenso alemana de los 70’ que a otra cosa, con pasajes que se pueden visualizar dentro de la cabeza de uno. Storm Corrosion no es algo que se pueda escuchar escribiendo y/o leyendo en el computador o viajando en el metro o andando en bicicleta, ya que requiere de prestar completamente la atención sin hacer otra cosa, lo cual le da un muy buen merito, pero no el suficiente para ser el disco del año.

Slash: Apocalyptic Love
Por qué no lo elegí como disco del año

El nombre de Slash volvió a reflotar por su show el año pasado en Chile, su inducción junto a los Guns este año y nuevamente su aparición en el festival  Maquinaria. Pero más que las habilidades del guitarrista, que por todos son conocidas, lo que llama la atención es el frontman de su actual banda, el vocalista de Alter Bridge Miles Kennedy, quien tiene un vozarrón muy característico lo cual no pasa desapercibido  y eso ha dado bastantes bonos a su disco Apocalyptic Love. Sin embargo el problema de Slash, es que es el álbum una mezcla entre los Guns’n’ Roses y Velvet Revolver, lo que genera la sensación de haber escuchado su música en otra parte anteriormente. Apocalyptic Love es un disco piola con un par de temas repotentes y un par de solos gloriosos, pero tiene canciones que se hacen repetitivas, aun así es Slash y se agradece que produzca música y no se demore mil años en sacar discos como lo hace AXl.

The Gathering: Disclosure
Por qué no lo elegí como disco del año

Cuando apareció The West Pole, The Gathering probó con creces que podía seguir viviendo sin Anneke van Giersbergen, su vocalista histórica. Ahora, con la publicación al mercado de Disclosure ocurre un caso bien especial, ya que viene a ser la transición entre Home y The West Pole   como para generar un hilo conductor entre esos dos mundos que marcaron un antes y después de la carrera del grupo, en ese sentido el disco no es una propuesta tan nueva, pues vemos a The Gatherinng nuevamente con sonoridades mas electrónicas y un poco menos rockero que en su disco anterior. Es un muy buen disco pero no para tener el cetro de disco del año.

Dead Can Dance: Anastasis
Por qué no lo elegí como disco del año

Por más de 15 años se esperaba una señal de vida de Dead Can Dance, fuera de un par de conciertos esporádicos, esa espera  se terminó con Anastasis y el resultado tiene sensaciones mixtas. De partida es bueno volver a escuchar a  Brendan Perry y Lisa Gerrard con su mezcla de gótico, con New Age y World Music, pero encuentro que el disco a veces está muy recargado, con demasiados arreglos e instrumentos sonando a la vez. Prefiero las propuestas mas minimalistas que ofrecía el dúo, que tenían la interesante gracia que con pocos elementos generaban atmosferas que te envolvía, cosa que yo siento que este disco no logró del todo.

RPWL: Beyond Man And Time
Por qué no lo elegí como disco del año

El mejor secreto guardado de Alemania, RPWL vuelve con Beyond Man And Time, un disco que viene a ser una continuidad sin grandes novedades de sus discos anteriores y con la extrañeza que su mejor canción no aparece en el disco sino está como un single aparte, lo cual  les quita puntos porque todo lo novedoso que se puede hablar está en la canción Somewhere in Between (Incl. The Sacred Yes). Pese a esto lo que valoro de este álbum es una cierta vuelta al sonido Floydeano que habían dejado de lado en The RPWL Experience. En síntesis un buen disco para escuchar, pero el haber excluido Somewhere in Between le quitó hartos puntos para llevarse el primer lugar.

Muse: The Second Law
Por qué no lo elegí como disco del año

La intersección entre Queen, Rush y Depeche Mode. Creo que ha sido la mejor manera de definir a Muse, quienes volvieron con The Second Law, un disco que luego de escucharlo varias veces le he agarrado el gusto, por su variedad de estilos, pero ya con notorio sonido queenezco que ahora como que no tiene problema de ocultarlo ¿Por qué no es el disco del año? Porque igual tiene ciertos baches ya que hay unas canciones como que no tienen la misma calidad. Este disco para mí tiene un efecto contrario al The Resistance , que era un disco potente hasta la suite final Exogenesis que se desinfla, acá es un poco al revés, la suite The second law es lo más potente del disco mientras que lo antecede es un poco ondulante. Pienso que el siguiente paso de Muse es hacer un disco conceptual como tal y no hacer pequeños atisbos como lo ha hecho hasta ahora.

Marillion - Sounds That Can't Be MadeMarillion: Sounds That Can’t be Made
Por qué no lo elegí como disco del año

Este es uno de mis discos preferidos de este año, marca un giro a discos más “tradicionales“luego de una trilogía más densa como fue marbles – somewhere else – happiness is the road, este es un álbum con muchos matices pero con la novedad de sonar más oscuro y pesado, como lo muestra la zeitgeistiana Gaza o Power, pero también con canciones más melodiosas y envolventes como Sounds that can’t be made ¿Por qué no es el disco del año? Si bien es un buen disco con elementos nuevos dentro del sonido de Marillion no se sale del molde de lo que  ellos ofrecen… que para una banda con 30 años de carrera no tendría por qué hacerlo.

The Killers:Battle Born
Por qué no lo elegí como disco del año

Yo a The Killers no lo prestaba mayor atención, pero por esas extrañas cosas, en la agencia donde trabajaba sonaba mucho el grupo  en las radios y me empezó a gustar sus canciones, así que  le dí una oportunidad a Battle Born. Hay que reconocerlo, la banda tiene habilidad de crear himnos pegajosos, Flesh and bone y Runaways son ejemplo de eso, el asunto es que sumándole un par de temas más, el resto del álbum no llama mayor la atención. Por lo menos lo encontré mejor que el Day & Age, disco que venía de regalo con mi celular.

Neal Morse: Momentum
Por qué no lo elegí como disco del año

Neal Morse… es curiosa mi relación con Morse, adoro sus trabajos cuando esta con bandas/proyectos, pero su carrera solista nunca me ha podido enganchar. Salvo el disco “?” el resto de su discografía no la retengo… tal vez su evidente proselitismo me genere cierto anticuerpo. El hecho es que cuando escuché la canción Momentum, me gustó harto, porque es una canción de corte más accesible,  re alegre para las melodías medias melancólicas de las canciones de Morse, hay un groso solo de Paul Gilbert y porque la palabra God aparece solamente 2 veces, así que seguí escuchando el resto del álbum. Las canciones son piolas, hay un esfuerzo de Morse de no poner jesus o god, en las letras, igual no llega a la calidad existencialista (en el buen sentido) de sus letras en transatlantic pero es un punto a favor. Sin embargo la canción “fuerte” que es World Without End es más bien un ejercicio de autoindulgencia progresiva. El hacer una canción épica de 30 minutos por el solo hecho de hacerlo, es un acto de arrogancia que suelen caer seguidos los progrockers y el asunto es que cuando haces canciones de esta envergadura es blanco o negro: o te alucina o te aburre y en este caso la canción…aburre. Mike Portnoy, su  amigo y baterista histórico, debería meterse más en los discos que solo tocar los tarros para ahorrarnos escuchar estas latas.

Soundgarden: King Animal
Por qué no lo elegí como disco del año

Soundgarden es una banda grunge/hard Rock de mi generación, pero no me llamaba mayormente la atención, en ese estilo prefiero más a Pearl Jam, pero con lo mostrado con canciones recientes como Black Rain, Live to Rise o el single promocional Been Away Too Long, le di una oportunidad a King Animal, y es un disco bueno con harto riff. King Animal no me voló la cabeza, pero es un buen album, aunque obviamente no para tener el primer lugar.

Y ese es el listado de los “participantes y el grupo ganador del mejor disco del año 2012 es:

Flying Colors: Flying Colors

El cuento empieza de la siguiente forma: Peter Collins,  conocido productor por trabajar con Rush, Queensrÿche, Alice Cooper, Indigo Girls , Bon Jovi entre otros , junto con el productor ejecutivo Bill Evans, decidieron hacer un revival del concepto de Toto (entiéndase un grupo de músicos prolijos que se juntan para hacer canciones rock-pop) pero a la vieja escuela, con todos achoclonados en el estudio escribiendo las melodías. Para eso contactaron a Mike Portnoy y a Steve Morse, quienes trajeron a Neal Morse y Dave LaRue respectivamente para completar la banda, pero faltaba un vocalista que le dieran una impronta contemporánea y lo encontraron en la persona de Casey McPherson (que para mí fue el descubrimiento del año) y así nace Flying Colors.

¿Por qué es el álbum del año? Porque es un disco  tan ecléctico que  no deja de sorprender ni de aburrir, esto debido a las distintas procedencias de sus integrantes, donde vemos tintes de jazz, de folk, de prog y hard rock  e incluso heavy metal, pero todo dentro de un muy buen ejecutado formato rock-pop, incluso las 2 canciones largas tratan de respetar ese concepto de accesibilidad, lo cual es muy admirable si vemos los catálogos de los músicos involucrados, pero lo más importante es que ninguna canción desinfla. Obviamente hay canciones que sobresalen del resto, pero todas te llegan, no te dejan indiferente, tocan esa fibra sensible que uno espera  de una buena canción, y Flying Colors lo logró con sus once canciones y fue el único disco que salió este año que pudo hacer eso y por eso se corona como el ganador.

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