2 de octubre de 2013, 18:00 horas, tocaba ese día Iron Maiden en el Estadio Nacional y ya más de 25.000 personas incluida familias con niños están en el recinto esperando ver a Dickinson y sus amigos, pero antes los teloneaban dos bandas y una de ellas consistía en 5 monjes encapuchados y un papa cadavérico que empezaban sus show con un coro operático haciendo claras alusiones a Satanas. 25 años atrás esto hubiese sido una blasfemia aberrante, pero hoy es un muy entretenido espectáculo que vale la pena ver cuando vengan solos. Me refiero a la banda sueca Ghost (o Ghost B.C en Estados Unidos).
Para ser sinceros hasta antes del anuncio de que serían teloneros de Maiden, Ghost no me sonaba ni en pelea de perros, así que bajé su primer disco, y me encontré con un grupo con una mezcla entre Stone Rock con Doom Metal con tintes de psicodelia de principio de los 70’. Si existiese un contemporáneo, estilísticamente hablando, sería Bigelf, pero con sus respectivas diferencias. Porque si bien en ambos los cruza una sonoridad y estética psicodélico/circense/carnavalesca su diferenciación está en las temáticas; mientras los “elfos” hacen alegorías de la lucha del artista de rock por sobrevivir a la industria musical, los “fantasmas” simplemente cuentan historias de terror y de ocultismo con tintes satánicos, pero con evidente sabor a cultura pop.
http://youtu.be/Avj5QO-RgCc
Digo esto porque a diferencia de sus bandas coterráneas que hacen mucho uso de las mitologías nórdicas como parte distintiva de su propuesta artística y de las bandas noruegas en que el satanismo es más bien una postura política, Ghost apunta su propuesta hacia la cultura de las masas, con toda una imaginería fácil de reconocer, llegando a los extremos de usar todos los sinónimos del nombre del diablo en sus canciones, mas estribillos en latín y en italiano(el idioma oficial de los papas) con los siempre atemorizantes coros gregorianos y las siempre infaltables cruces invertidas como cliché. Todo esto hace que Ghost se mueva entre el paroxismo de la teatralidad y la parodia desenfadada.
Y es por eso es que nos encontramos con situaciones medias surreales como por ejemplo cuando la banda cambia oficialmente de vocalista en medio de una presentación en vivo donde se da una situación parecida a un cambio de mando, en que el vocalista antiguo, el papa Emeritus le entrega el micrófono al actual vocalista actual, el papa Emeritus II, dejando la duda de que si efectivamente hubo cambio de vocalista o simplemente un cambio de personaje. El hecho que recientemente le hayan hecho una entrevista al vocalista sin maquillaje y éste haya aparecido con prótesis de piel para falsear su rostro aumenta más la nebulosa del misterio.
En la música también encontramos este vaivén, por ejemplo, Ghuleh / Zombie Queen es una canción que empieza muy sombría como todo relato de terror y termina casi como si fuese un capítulo de los misterios de Scoby Doo con una tonada muy setentera. Secular Haze recoge toda esa idea de psicodelia circense mezclado con las temáticas ocultistas y profanas que Ghost maneja. Pero no solamente la banda se muestra con sonidos retros, Year Zero es un ejemplo que su propuesta puede llegar a sonar como NIN o Samael (la banda). También ejemplifica los niveles de exageración a lo satánico que puede llegar ya que uno de sus estribillos es simplemente una lista de demonios, pero la canción es tan pegote que uno lo recita sin dramas incluso el «Hail Satan» del coro principal. Otro caso es Ritual que habla de los rituales sangrientos con la misma naturalidad con que Ricardo Arjona le canta al amor o Gondwana a Jamaica y usando la misma clave de canción radial. La fórmula de Ghost se encuentra en ese juego de usar temáticas ocultistas y colocarlas en canciones con estructuras pop, que por mucho que tengan insertados cantos gregorianos y guitarras con Overdrive entremedio sigue siendo muy accesible de escuchar.
Son esas cosas las que hacen a Ghost una banda atractiva de seguir, si bien tiene hartos detractores diciendo que no hay nada nuevo en ellos y que son un licuado de Blue Öyster Cult, Mercyful Fate, Kyuss y Black Sabbath y que sus perfomances son solo un refrito del shock rock de King Diamond y Alice Cooper. Pero seamos justos, siempre se crean cosas partir de lo anterior y no todos son melómanos que escuchan tooodo lo que ha salido los últimos 60 años, además Alice Cooper y King Diamond hace rato que no están en esa parada, por lo que convierte a Ghost en una muy buena alternativa de ver si pasan al país o pueblo en donde uno reside.
Eso sería, recomiendo a Ghost y su dos discos, el Opus Eponymous y el Infestissumam y si este review no es suficiente, bueno vea alguno de los videos que puse. Happy Halloween

Deja una respuesta