Iron Maiden En Chile: Más que una institución Musical, una Religión


Han pasado algo más de 24 horas del concierto de Iron Maiden y el proceso de asimilación es lento, por desgracia la prensa escrita no especializada  no ayuda mucho ya que resaltan solo los aspectos negativos del show (que hay una buena dosis de exageración en especial por parte de la tercera). Así que recapitularé todo lo acontecido el 22 de marzo

Llegamos a las 14:30 con mi hermano y para mi sorpresa ya las puertas estaban abiertas así que ingresamos tranquilamente al club hípico (hay que destacar que en el aspecto de ordenar la llegada de los fanáticos la organización lo hizo bien). Aquí debo hacer notar un error de cálculo logístico que tenía. Mi idea era ver el concierto sentado en una galería porque estaba resfriado (y también por una cierta dosis de viejazo) pero cuando entré al club hípico y vi esta planicie gigantesca y el escenario en un lado diametralmente opuesto, y no había ninguna sombra alrededor, tuve  sensaciones encontradas, pensé: “crap no sé si me la podré si quiero ver decentemente bien el concierto” y “que increíble 50.000 en esta cancha coreando las canciones de Maiden”. Por fortuna corría una brisa que hacia agradable la espera, además el lugar era tan grande que pudimos estar una hora tendidos en el suelo con harto espacio a nuestro alrededor mientras se llenaba el recinto.

Zharin y atrás el Escenario de Maiden Yo con una cara de "cresta 4 horas bajo el sol"

Mientras descansaba en el pasto me pasó algo bastante loco y que también explica la tremenda asistencia: de repente más que en un concierto de heavy metal (independiente que TODOS estaban con poleras negras) sentí que estaba en una especie de Woodstock familiar, porque había  familias enteras viniendo a ver al grupo, lo que deja claro que a estas alturas Maiden es una institución de la música que trasciende las generaciones.

Ya acercándose la hora del recital empezaron a aparecer los teloneros. El primero fue Witchblade, que fue lejos lo más malo de todo, ya habían teloneado a Maiden el 2004 y este año lo hicieron peor… sus temas eran pero muuuy planos. Tocaron por 25 minutos, los 25 minutos más largos que yo recordase.

Witchblade...sin pena ni gloria

El segundo  telonero era Lauren Harris, a esas alturas ya la masa trataba de irse hacia adelante y muchos no sabían que las lumbreras de la organización de seguridad dividieron la cancha con una reja de manera transversal con una pequeña entrada al lado izquierdo lo que más tarde traería problemas. Yo decidí salirme de esa zona y me quede harto más atrás de esta reja infernal  y me ubiqué en medio de  la pantalla central de la cancha y la pantalla izquierda del escenario (habían 5 pantallas LED gigantes, lo que se agradeció). Con respecto a la hija de Steve Harris obviamente era un chancho en misa y esta vez la gente fue menos benevolente que el recital anterior (el cual no fui), y si bien no la pifiaron como ocurrió en México en febrero de este año, ocurrió algo chistoso pero que si ella supiese castellano  se hubiese quedado más que ofendida.  Ella trató de usar el populista “¡C-H-I!” y la gente en vez de responder Chi-chi-chi-le-le-le viva Chile” le respondió “Chi-chi-chi,Le-le-le, ¡Chu-pa-lo Ri-co!” seguido de un mar de risotadas, Lauren Harris bastante colgada al no entender que mierda pasaba siguió su concierto que duró media hora. En pocas palabras, Lauren Harris es como una versión un poquito más heavy que Avril Lavigne y sus música se podría escuchar en una festival de colegio o en una serie juvenil tipo One Tree Hill pero no en un concierto de Iron Maiden.

Lauren Harris, literalmente un difuso Show

Ya eran las 20:00 y se apagan las luces y en las 5 pantallas comienzan a mostrar pietajes del próximo filme/documental “vuelo 666”, para dar paso a  escenas de la segunda guerra mundial y de fondo sonando el ya legendario discurso de Winston Churchill que dio cuando los alemanes iban a invadir Londres. Si bien la apertura es la misma que el Live After Death, no es lo mimso escucharla en un CD, que en vivo con 6 torres de parlantes envolviendo el lugar con las imágenes  alusivas pasando  en las pantallas y con la frase “we shall never surrender” resonando con un eco mientras se abre toda la pirotecnia del show con Aces High , eso No tiene precio…aunque podría decir que eso pagó la mitad del concierto 😛

vista del escenario de Iron MaidenBruce Dickinson cantandoJanick Gers en Vivo

Luego como se dice coloquialmente  siguió  puro filete: Wrathchild y 2 minutes to Midnight. Después hubo la primera pausa donde Dios Dickinson saluda a todos e informa que están tocando ante 60.000 personas (que después se supo que la cifra exacta es 56.000) y luego sigue una seguidilla de canciones que para mí terminaron de pagar el concierto: Children of the Damned con una interpretación vocal de Dickinson magistral, luego The Phantom of the Opera, recordando los orígenes punk rock callejero con toques progresivos de su disco debut, el homónimo “Iron Maiden” y siguiendo con la siempre poderosa The Trooper y después mi favorita personal de este concierto Wasted Years, que si bien como composición musical no es nada del otro mundo la letra dice mucho:

So understand
Don’t waste your time always searching for those wasted years,
Face up…make your stand,
And realize you’re living in the golden years.

Luego de eso se vivió el único impasse del concierto, cuando Dickinson pidió a la gente de la cancha que  se moviera hacia atrás para que todos pudieran ver el concierto tranquilo y evitar los desmanes que se comenzaban a generar, con la amenaza de terminar el concierto si el público no  hacía caso a su petición. Esta demanda vino también por el eco de los incidentes en Colombia que la prensa (para variar) echó la culpa a la banda del caos ocasionado. La situación se volvió algo tensa porque la gente que está más atrás no cachaba que cresta ocurría y a qué se debía esta suerte de amenaza.

Todo este lío  ocurrió principalmente por esa idea brillante de la organización de parcelar la parte delante de la cancha,  dejando una pequeña entrada para que la gente se moviese, y como todos  quieren ir adelante se creó una suerte de olla a presión dónde quedaron todos los que estaban ahí bastante apretados, pero no pasó a mayores y eso la prensa nacional no ha hecho ver.

Al reanudarse el concierto tocaron la canción que fue lejos el punto más alto del concierto si lo vemos como puesta en escena como tal: The Rime of The ancient mariner, con un lienzo de fondo que consistía en la  cubierta de un barco fantasma, con Dickinson con un disfraz que lo hacía ver como una especie fantasma, seguido por explosiones de fuegos artificiales que emulaban cañonazos. Acá muestro parte del tráiler de Flight 666 que muestra lo que acabo de describir :

Para seguir con la teatralidad, siguió Powerslave  mostrando a Dickinson con una máscara de Shamán  y con una imagen de fondo que consistía en un pasillo con estatuas del dios Anubis. Luego las tres canciones que siguieron estuvieron muy bien encadenadas, empezando por una canción-himno como lo es Run to the Hills, seguida por una canción himno/épica como es Fear of the dark , terminando esta triada con una canción epica como tal como lo es Hallowed Be Thy Name.

Para terminar la primera parte del concierto se cierra con la siempre punky/speed Iron Maiden y con un Eddie gigante encima del escenario.

Luego vino el encore, con el ya ritual de volver con el numero de la bestia pero esta vez Chile vio la puesta en escena completa, con un diablo  gigante y con llamaradas de fuego cada vez que se cantaba el estribillo de la canción. Luego mi otro momento personal cuando tocaron The Evil that Men Do con el escenario cubierto por una cascada de fuegos artificiales junto con la otra aparición de Eddie con sus atuendos del Somewhere in Time “matando” a la gente con su pistola.

Y la última canción de la velada fue Sanctuary que le incluyó el siempre mini tributo a Queen tocando el riff de Keep Yourself Alive y con el discurso de despedida de un muy alegre Dickinson prometiendo volver con el grupo y diciendo la siempre populista frase de que Chile es el mejor país donde tocan, que se le perdona porque el concierto fue muy bueno.

Supuestamente es EddieVista desde la batería al públicoAdrian Smith y ickinson se despiden

En resumen, esta es la cuarta vez que veo a Maiden de las 5 que han venido, falatando al concierto del año pasado y puedo hacer el siguiente análisis:

  1. En objetivo análisis, si bien el setlist del 2008 estaba más equilibrado en cuanto a la cantidad de canciones por álbum, no se puede negar que este setlist es lo más cercano al Live after death, disco que muchos soñaron con vivenciarlo  y si le agregamos  toda la pirotecnia y parafernalia con que se vino ahora este recital tiene un plus  que los otros no tienen.
  2. El repertorio de Iron Maiden da para mucho mas de dos horas y sería ideal un concierto de tres horas que incluya a "nuevos clásicos" como The Sign Of The Cross, Lord of the Flies, The Clansman, The wicker Man, The Dance Of The Death, Different Worlds por mencionar algunos.
  3. Hablé principalmente de Dickinson en mi comentario, pero en realidad Dickinson vale hongo de no ser por el grupo de músicos que ha armado  Steve Harris desde que formó la banda el 75  y que ahora es la mejor alineación que se pueda soñar, empezando por Harris en el bajo, Dickinson en la voz  , el trío de guitarras de Smith, Murray y Gers y en la batería Nicko McBrain esto ha hecho que Iron Maiden sea el mejor espectáculo en vivo y que recientemente haya derrotado a grupos “más populares” como Coldplay en los brit awards. Doy estos datos porque de todos los recitales de todos los grupos que he visto, haciendo el debido contrapeso de Objetividad/subjetividad este ha sido el mejor recital que ido superando al de Dream Theater cuando vino por primera vez el 2005.
  4. El hecho de llenar el club hípico en su quinta visita, es un fenómeno totalmente anómalo, porque la tendencia muestra que cuando un grupo  viene más de una vez  la gente tiende a no repetirse el plato, ya sea porque prefieren ver a otros grupos o no eran tan fanáticos de éstos (los casos de Dream Theater y Deep Purple muestran un poco lo que he expuesto, en especial Deep Purple que han venido casi la misma veces que Maiden). Además le sumamos la baja publicidad que tuvo este recital en comparación a eventos con más apoyo mediático y marketero como son Radiohead, Madonna o U2, hace que este concierto se haya convertido en un hito del rock  en Chile, dejando en claro que Iron Maiden es una religión, más que una banda de Rock.
  5. El club hípico pasó apenas la prueba para grandes eventos de Rock, y no por el lugar en sí. Con esto lanzo mis dardos a la organización que siempre toman un poco a la ligera los conciertos de rock. A lo mencionado lo de la reja, puedo agregar que a la salida NO HABÍA carabineros ni efectivos de la empresa de seguridad que guiara a las 55.000 personas  y todas salieron por la única entrada conocida lo que generó otro cuello de botella que por fortuna no hubo algo que lamentar. Y aquí m incapié que no fue por el tema de Iron Maiden ni sus fanáticos, basta ver lo que pasó recientemente a Radiohead que tuvieron que cambiar el recinto por descordinaciones entre la productora y la municipalidad, y casos así puedo seguir enumerando…pero eso será tema de otro Post.

En fin esto fue mi experiencia con Iron Maiden, y volviendo a mi casa cuando caminaba por la Alameda, pensaba que los que se perdieron el concierto tendrán que esperar hasta el 2011 para verlos y vivenciar lo que las palabras, los CDs o  los videos no pueden mostrar: La  teofanía que es ver a Iron Maiden en vivo.

Vista de Santiago el 22 de marzo del 2009

3 respuestas

  1. CTM !!!!!!!!! noooooooooooo yo keria ir y de aweonao cagao no fui, ahora no podre ser feliz hasta verlos en vivo o morir en el intento U_U

  2. Y si mueres en el intento, Nicolás: ¿habrá un Live after death?

  3. El 2011 presentaran la gira del the final frontier asi ke cago compare jajaj yo fui y si muero hoy morire feliz de haberlos visto en todo su esplendor tocando los mejores clasicos