Hace un mes declaré que había bajado via bittorrent el disco Systematic Chaos mucho antes que saliera oficialmente y admitía esto bajo la certeza que lo compraría apenas saliese.
Pues bien las promesas se cumplen y hoy fui en búsqueda del disco, y no fue fácil en contrarlo, ya que en providencia estaba totalmente agotado, ya que muchos lo habían reservado con hartos días de antelación. Desventaja que Dream Theater esté ahora con roadrunner, ya que el disco al no ser hechos acá hay menor cantidad y el precio es mayor (les recuerdo que desde el 6 degrees hasta el score, los discos se hacían en Chile).
Al no encontrarlo en providencia fui al centro donde estaba en una tienda del eurocentro, así que sin dudarlo compré la edición especial que es la que están trayendo y que increíblemente se está vendiendo como pan caliente.
Y ya que estaba de paso y he predicado lo increíble que es este disco y que digo el cliché de “si te gusta mucho el disco cómpralo” compré el Fear Of a Blank planet (admito que yo siendo tan fanatico de Porcupine este es el primer disco original que compro de ellos, así que me pondré en campaña para tener la discografía completa).
Haciendo a un lado toda la discusión de la piratería y el evidente hecho que el mp3 e incluso el flac (para aquellos con discos duros gigantescos), están literalmente dejando al olvido al disco compacto, igual tiene su magia comprar el disco, porque el producto denota un trabajo de relojero. Y un puede notar mejor los conceptos detrás de los respectivos álbumes con miles de detallitos que a simple vista dejan de ladoal visitar sus webs ¿por qué? Por que el disco es tangible, es algo concreto no son un conjunto d bytes como los mp3 y los jpgs. Uno puede ver los detalles de la imagen sin necesidad de que esta se pixelee. Además no existe mejor encodeo que el de uno 😀 .

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