Mientras el mito urbano de la venida a Rush a Chile el 17 de octubre sigue estando en el aire y las posibles causas de por qué no se ha concretado aumentan, pasó medianamente desapercibido la salida del documental “Rush Beyond The Lighted Stage” que fue exhibido en cines alrededor del mundo. Obviamente como ninguna productora y/o distribuidora se atrevió (que ha sido SIEMPRE la razón de la no venida del grupo) la película no se emitió en los cines locales y llegó directamente al formato DVD/BlueRay a las tiendas.
¿Y qué decir? El DVD doble es un producto de culto para fanáticos de Rush.
El primer disco consiste en la película en sí, que dura 1 hora y 45 minutos que aborda desde la infancia de sus miembros, cómo se conocieron, cómo en sus primeros conciertos tocaban en fiestas y quermeses para colegios arruinando la fiesta ya que la gente iba a bailar y no a rockear, el salto a ser un grupo profesional, la llegada de Neal Peart y por qué él tomó el control de las letras del grupo. Si bien la información gruesa uno lo puede saber sólo con sentarse un día a leer todos los artículos que hay en internet, la recepción es distinta escuchándola de los mismos protagonistas y gracias al material de archivo que apoya el documental. Memorable el momento que un adolecente Alex Lifeson discute o con su padre acerca de dejar el colegio y dedicarse a la música demostrando lo decidido que estaba en seguir ese camino.
El relato muestra claramente las variadas facetas del grupo, algo que uno sabe pero verlo tan vívidamente ordenado es algo bastante loco: por ejemplo sus inicios zeppelinezcos, cuando se cuenta que telonearon a Kiss y Gene Simmons los contactó preguntándoles “¿ustedes son los Led Zeppelin canadienses?”.
El otro punto entretenido es ver la cantidad de figuras del Rock que le rinden tributo a Rush, el que más me llamó fue Billy Corgan, figura más asociada con el Grunge, quien admitió que se había aprendido 2112 entera.
También el documental muestra momentos tensos como todo el tira y afloja con los ejecutivos por componer temas radiales antes que saliera 2112 o el tema de la era electrónica de los 80’ donde Lifeson mostraba sus molestias evidenciando las diferencias compositivas con Geddy Lee y el trágico suceso de la muerte de la familia de Neal Peart.
El trabajo del documental está bien hecho, empezando por la la división de capítulos y el cómo se concatenan las cosas. La gracia es que la película está pensada no solo para el fan de Rush, sino para alguien que le gusta el cine documental en donde Sam Dunn y Scot McFadyen han hecho un excelente trabajo en unir el género documental con el musical, les recomiendo que le den una mirada a sus otros trabajos.
El segundo disco es 100% orientado al fan geek de Rush, con los Outakes que no entraron en la película como “la experiencia de Hemispheres” en que explican por ejemplo por qué La Villa Strangiato se convirtió en un tema instrumental o el otro Outake que es la juntada del grupo en un restaurant donde “dieron jugo” por 4 horas.
En fin el documental es bueno por donde se lo mire y por lo menos en lo personal saqué las siguientes conclusiones:
- Me sigue generando algo de resistencia la era Zeppelinezca de Rush, aunque con el tiempo la he estado asimilando.
- El Signals y el Power Windows no los he escuchado (salvo sus canciones que aparecen en discos en vivo) habrá que trabajar en ello.
- Comprarme el Test for Echo del cual por extraños motivos sólo tengo tres canciones.
- Darle más oportunidad al Vapor Trails
- Que no he estado tan errado en declarar que el Counterparts es su mejor disco si de hecho ellos mismos admiten que fue un punto crucial para la era hardrockera que por la cual hoy transitan.
Eso es vayan dense la molestia de comprar el DVD, es algo que vale la pena.

Bueno acá les dejo un temita que un poco encapsula el espíritu del documental
PD:A todo esto este es el post nº100 desde que existe este Blog 🙂
Deja una respuesta